Peptidos Curativos

Tipos de peptidos

Recomendados para:

  • Regeneración de los tejidos
  • Curación de las lesiones
  • Efectos anti-inflamatorios

Péptido TB 500

TB 500 es la versión sintética del péptido endógeno Timosina Beta-4 (TB4). La timosina fue descubierta a mediados de la década de 1960 por el profesor Allan Goldstein de la Facultad de Medicina Albert Einstein de Nueva York.

La Timosina Beta-4 se puede encontrar en todos los tipos de células y tejidos, excepto en los glóbulos rojos. También se encuentra en otros fluidos corporales como la saliva, las lágrimas y el líquido cefalorraquídeo.

La investigación científica señala que el péptido TB 500 imita los efectos de la TB4 creada en la glándula del timo, y esta juega un papel clave en el proceso de recuperación de las lesiones.

Mecanismo de acción

La acción principal de la TB4 es regular las proteínas involucradas en la construcción de células, entre esas proteínas se encuentra la Actina, que ayuda a incrementar la migración y la multiplicación celular. Como resultado, ayuda en la regulación de las inflamaciones y la generación de nuevos vasos sanguíneos.

Beneficios del uso de TB 500

  • Trabaja a nivel celular para regenerar órganos y curar heridas [16]
  • Ayuda a regenerar las células sanguíneas [17]
  • Podría reducir la inflamación de las articulaciones [18]

Un ciclo de TB 500 proporciona:

  • Aceleración de la curación de lesiones
  • Reducción de la inflamación en las articulaciones

Péptido BPC-157

El BPC-157 es un péptido constituido por la unión de 15 aminoácidos, y se encuentra naturalmente en los jugos gástricos del estómago humano.

Sus siglas “BPC” significan “Body Protecting Compound” (compuesto de protección del cuerpo), y el organismo lo produce naturalmente, solo que en cantidades muy limitadas. 19

La investigación científica sugiere que el BPC-157 tiene poderosas propiedades protectoras. Los datos de los estudios muestran que puede ayudar a curar úlceras, daño intestinal, daño articular y óseo, así como a tratar una serie de trastornos inflamatorios. Incluso se ha demostrado que cura los órganos dañados e influye en el cerebro.

¿Cual es mejor: TB 500 o BPC-157?

TB 500 y BPC 157 comparten varios mecanismos de acción con respecto a mejorar la curación y la recuperación. Por ejemplo, ambos mejoran la angiogénesis (formación de vasos sanguíneos nuevos) y la supervivencia y migración celular.

De hecho, en un estudio clínico se observó que ambos péptidos ejercen poderosos efectos curativos en el músculo, las articulaciones, los huesos y el tejido conectivo lesionados.

Está claro que ambos productos son efectivos. Con eso en mente, ¿será uno mejor que otro para promover la curación de lesiones?

El efecto de BPC-157 gira en torno a su capacidad para aumentar la angiogénesis al afectar la expresión del factor de crecimiento endotelial vascular 2 (VEGFR2).  Al incidir en la creación de nuevos vasos sanguíneos, se desencadena una cascada de diferentes efectos para una curación de heridas más rápida.

Otro efecto notable de BPC-157 es su capacidad para acelerar el proceso de reparación del tendón, acortando el tiempo de recuperación necesario para que los tendones dañados vuelvan a su resistencia original.

También muestra un efecto citoprotector, especialmente en la mucosa gástrica, así como en el hígado, el páncreas, el corazón y las neuronas del cerebro. Actualmente se está estudiando por su efecto en el tratamiento del síndrome inflamatorio intestinal (SII), la ansiedad, la depresión, el Parkinson y la esclerosis múltiple.

Los efectos de TB 500, por otro lado, giran en torno a su capacidad para unirse con la actina para mejorar la regeneración de tejidos y la curación de heridas. Estos beneficios también los consigue gracias a qué fomenta la migración celular.

TB 500 también exhibe un fuerte efecto antiinflamatorio al regular negativamente la liberación de quimiocinas y citocinas que son responsables de la inflamación. Actualmente se está estudiando por su potencial cardioprotector y neuroprotector.

Las pruebas in vitro e in vivo en animales también muestran la capacidad de TB-500 para inhibir la apoptosis prematura o la muerte celular en el corazón y la región del hipocampo del cerebro.

¿Entonces, cuál de los dos elegir?

La mejor opción para curación de lesiones musculares o de ligamentos es combinar TB500 y BPC-157 ya que son complementarios y actúan a través de diferentes mecanismos de acción.

Ahora bien si el objetivo que se busca es mejorar la salud intestinal o curar / prevenir las úlceras, BPC-157 es la mejor opción.